Yo estaré con ustedes hasta el final de los tiempos menciona en su palabra, por eso es tan importante darle cabida dentro de nuestro corazón, de nuestra mente, pero también de nuestra casa a la presencia de la trinidad divina.
Y una cosa que sí nos une es la oración; en cada hogar tendríamos que crear un espacio exclusivo, un rincón sagrado para producir allí ese momento tan íntimo del encuentro con la divinidad.
Nuestra vida puede ser bendecida si tenemos más comunión con nuestra esencia espiritual, leyendo para nutrir nuestra alma cada día la palabra de Dios.
*Lea Juan 14:15-31
Omar Salgado
Evangelista de Misión Nueva vida