Hace unos años atrás conocí a un hombre pobre que vivía
en mi Ciudad cuya mayor fortuna y de la cual estaba orgulloso era una antigua
Biblia que hacia muchos años se la habían regalado en una Iglesia Cristiana a
la cual concurría.
Cada vez que llegaba a su casa siempre me compartía algún
pasaje del evangelio y tenía la virtud de relacionarlo con algún acontecimiento
ocurrido en la comunidad: De alguna manera imitaba la forma de enseñar que tenía
Jesucristo cuando utilizaba las parábolas*
Un día el anciano falleció y su casa quedo deshabitada;
pero el no paso al olvido como suele sucederle a tantas personas en la tierra
porque supo inculcarme el valor por la palabra de Dios.
Néstor O Salgado
Consejero Cristiano
*Algunas Parábolas Lucas12:27-31. Lucas 6:47-49

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